Mostrando entradas con la etiqueta Ego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ego. Mostrar todas las entradas
martes, 8 de marzo de 2011
Echa un vistazo al espejo. Ve a una chica reflejada. La examina detalladamente: le sonríe, observa la distribución de sus dientes, su forma, su blanco... Se gira de perfil y contempla el trazo de su cuerpo: sus finos brazos que nacen de sus redondeados hombros, donde más abajo reposan unos casi traslúcidos, pero firmes pechos que por su juventud todavía no han cedido a la fuerza de la gravedad; baja la mirada y se deja llevar por la acentuada línea cóncava que delimita su sutil cintura y que acaba en unas pronunciadas y curvadas caderas de donde emergen sus largas y ligeramente torneadas extremidades. Por último, fija la mirada en aquel par de centelleantes pupilas y de iris cetrino, dejándose envolver por sus ojos. Aquella chica, no es otra que ella misma. No obstante, la imagen que refleja el espejo, se le antoja ajena, como si no le perteneciera. No es capaz de comprender a aquella joven que le muestra el cristal. No entiende por qué siente lo que siente, ni por qué actúa de la manera que lo hace. Su persona se ha convertido en una extraña para ella, exenta de toda clase de control. Aún así, decide una vez más maquillar sus inseguridades y salir a la calle, interpretando aquel papel que se sabe ya tan bien.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Astigmatismo
Después de una larga observación y meditación sobre mí misma, me he "auto-diagnosticado", y sin la ayuda de ningún médico (¡vaya osadía la mía!), astigmatismo. Pero no el astigmatismo comúnmente conocido (que también). No, sino otra clase de "astigmatismo". Un astigmatismo que me impide ver con claridad y precisión toda clase de sucesos que me ocurren, distorsionándolos. Esto no se debe a un problema en mi córnea. Dicho problema está relacionado con mis inseguridades, y como base de todo con mi detestable EGO. Sí, eso es, el ego, aquella condenada máscara que inventé hace años (ves a saber tú cuántos) para "protegerme" de los demás, o mejor dicho, para alejarme de mí misma, de mi verdadera esencia. Cosa que, aunque en un principio me sirvió como mecanismo de defensa, ahora, francamente, no lo necesito para nada. De hecho lo único para lo que sirve esta "creación mía" es para hundirme en mis propias limitaciones que me he ido y me han ido asignando. No obstante hay una buena noticia, y es que como cualquier otra "enfermedad ocular", ésta no es la excepción, tiene cura. Sin embargo, la mala noticia es que a diferencia del "astigmatismo normal", éste no se cura con unas simples lentes. Desgraciadamente, no. Éste peculiar tipo de astigmatismo requiere mucha, muchísma dedicación, esfuerzo y, por supuesto. tiempo. Se trata de un camino duro y pedregoso en que superar todas nuestras limitaciones e inseguridades va a suponer una gran despensa de energía y fuerza y puede, incluso, hasta doler (no físicamente, claro está, sino mental y emocionalmente que es aún peor). Pero bueno, nadie dijo que esto sería fácil, así que con la humildad y la constancia junto a mí, me dedico a luchar contra mi propio ego con tal de que algún día las gafas estén limpias y pueda ver con claridad todo aquello que me rodea, incluída a mí misma.
sábado, 31 de julio de 2010
Lo siento, dimito...
-¡Ah!, ¡aquí estás!...¡por fin te encuentro! (...) ¿Oye, te pasa algo? Hace unos días que te veo rara, como ausente...-Ya... bueno, mira de eso mismo te quería hablar... resulta que... lo he estado pensando y...- Espera, espera... no estarás pensando en abandonarME ahora, ¿verdad?- Así es, verás le he estado dando vueltas, y creo que necesito dejarTE-¿DejarME? Con todo lo que hemos pasado juntos...y ahora, ¿quieres dejarME? ¿estás segura? pero si tú nunca has hecho nada que no fuera esto...- Por eso mismo, me he hartado, necesito cambiar- ¿Cambiar? ¿y eso por qué?- Pues porque estoy ya harta, estoy harta de actuar siempre igual, me he cansado de ser tan predecible,de llevar máscaras, de ser siempre la niña buena y tímida, coherente, que siempre hace lo que toca y lo que los demás esperan de ella, a partir de ahora voy a ser yo misma y voy a empezar a quererme un poco más, al menos lo intentaré...- Pero, ¿qué tonterías son esas de querer ser tú misma?, ¿a caso no lo eres?? ¿ya has vuelto a leer otras de esas chorradas que últimamente te dan por leer???- No son chorradas, y para que te enteres, en realidad tú no eres real, no eres más que una invención mía, yo te he creado, y del mismo modo que te creé te puedo destruir cuando me dé la real gana porque no te necesito, no eres más que una máscara, un mecasnismo de supervivencia, y yo no necesito sobrevivir, lo que necesito es VIVIR y para poder hacerlo tengo que despedirme de ti...- No lo entiendo... pensaba que estabas a gusto conmigo...- Creo que en el fondo nunca lo he estado, sólo me engañaba a mí misma.- Y, ¿no hay ninguna forma de hacerte cambiar de opinión?- Lo siento señor EGO, pero ya está decidido, dimito, me cansé de mi papel, búscate otra actriz.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)